jueves, enero 04, 2007

Humo.


El octavo cigarrillo de la noche.
La octava pesadilla. La octava espera.

La octava ingratitud.

La ultima decision.

Definitavemtne penoso. Ocho oportunidades mas para morir.

Estado circunstancial.



Y me dio frio. Era pleno verano y el frio me embargo. Era como tener un hielo en pecho. Un frio intocable. Solo podia sentirlo.
Decidi entonces hacer vigilia (jamas antes lo habia hecho) para mantener esa sensacion y asi poder sentir con mas aprecio aquellas sensaciones de calor ke diariamente me consumian.
Conocer el hielo, en medio de tanto calor, es una sensacion infinitamente sobresaliente, relevante, si haz conocido la quemadura de las grandes emociones en el cuerpo. Apreciar el hielo en el pecho, en medio de la abrumadora imagen del sol, suele ser completamente extraño, pero tremendamente sabroso.
Y han pasado horas de disfrute, mientras mi cuerpo pedia a gritos un solo de hielo en el alma, lejos aparecia el sol, nuevamente, muy lento, extrañamente lejos.

Mañana les contare como me fue con el hielo. No se cuanto tarde en salir el sol. Mientras espero complacida el calor del sol, otros se amargan su propia vida, esperando ke solo hayan nubes en la mia. Soy aun mas feliz por eso.

miércoles, diciembre 20, 2006

Me hice una...


Me hice cantante de boleros. Porque los boleros parecian de moda y los bares bohemios carecian de una buena voz al parlante.
Me hice cantante de boleros, pese a que el bolero no es mi estilo y oculto tras un traje de lentejuelas tatuales y aros ke mis admiradores jamas habran de ver.
Escogi ser cantante de boleros, porque a mi edad, no tenia nada mas con que alimentar a mis hijos.
Me hice cantante de boleros y de bar en bar, hoy canto sobre un gran escenario. Y mis hijos van a una gran universidad.
Me hice una cantante de boleros...

Ladridos.


A lo lejos aullan. En mis venas se estremecen. Un miedo feroz.
Un ladrido. Un asco. Un miedo inaconsejable, no es para aprendizajes.
Se acerca veloz. Mi voz se pierde en el latido de mi propio corazon.
Se estremece. Cierro los ojos.
Es un beso.
Gracias por estar conmigo.

Afuera el mundo se calma.
Abrazada a tu cama, los miedos se pasan.

miércoles, diciembre 06, 2006

Quisiera contarte algo...


-Shhh... guarda silencio, estoy tratando de oir mi corazon...

No se si me acabaron los latidos, o de verdad escapo del agobio.
Queria decirtelo, pero no podia. No me salian las palabras. Me ahogue en un respiro interminable y mientras maduraba las palabras, el agujero del pecho se podria. Y no las encontre.
Me quede callada, y escuche murmullos en mis oidos, mas el peso de las palabras agolpadas en mi garganta, no le dieron cabida a esas pequeñas e imperceptibles voces.
Te extraño. No se desde donde, pero lo hago.
Ya no somos los mismos. No veo que se acerque algo mejor.
No dejes que me ahogue en el silencio. Quita esas palabras de mi garganta.
Amanece y la puerta continua cerrada, haz que aparesca tu silueta aunque sea por una ventana.
...


martes, agosto 15, 2006

Como seria?


La lluvia. Un beso. La cama caliente. Un espacio vacio. La luna. La calle fria. La luz del semaforo. Un hombre al volante. Un adios. Un vaso en el suelo. Una lagrima roza una mejilla. Un beso. Un abrazo. Una disculpa. Una mar de preguntas tras cerrar una puerta.
El viento. Dos cuerpos se abrazan bajo las sabanas tibias. La lluvia fria sobre el capó. Un perro se acurruca bajo un arbol. La cerveza se desvanece en el comedor. Una mujer llora frente al espejo. La lavadora y su incansable vuelta. El sueño feliz de un niño. La television encendida. La madre llora en el sillon. El sonar de las llaves. Una mujer escuchando junto a la puerta. Un chasquido de dedos. El libro bajo el brazo. La cancion nocturna de un gato. Las risas perdidas a lo lejos. La cama tendida. El piso revuelto de vidrios. La mañana que no llega. El susurro de un te quiero. El frio que cala los huesos. El gorro de lana. La chaqueta de cuero. Las gotas caer sobre el lavaplatos. La pelicula nocturna. El tren a la distancia. El bus colmado de pasajeros. El paradero vacio. El recuerdo de un viudo. Las sombras de una mujer sola en medio de la calle. Un corazon destrozado. Un alma en un hilo. El mejor amigo. El mejor amante. Las calumnias. Los rezos. Las burbujas. Un baño.La sangre en el lavamanos. Las caricias. El olvido. La llamada. La perdida. La noticia. La desgracia. La oscuridad. El sollozo de un niño asustado. La luna sobre el mar. El mar sobre la roca. El ritmo agitado. Un corazon palpitante. La ruptura. Tu enojo. Mi alma adolorida. Un adios al telefono. La almohada. Tus besos sobre mis mejillas. Tu calor sobre mi cuerpo. Tu abrazo tibio tras una noche completa de frio.

La coincidencia.

"Cuando el sol se este ocultando,
y en tus ojos brillen las estrellas,
y en mi espalda sienta el frio,
de la oscura noche que se acerca;
yo te soltare despacio, de mis brazos ya sin fuerzas,
Te sacudiras el pelo, para que jamas nadie lo sepa,
y nos iremos con el alma y con el cuerpo con olor a hierba.."


Era frio. Era agosto. Era una mañana de dificil despertar. Era la despedida. Una voz susurraba en mi sueño anterior una cancion que no escuchaba desde mi epoca de infancia. Recorde la letra. Sonrei pensando en que solo habia sido una coincidencia.
Los pasos debiles hasta el terminal. La familia reunida. El vuelo saldria en unos pocos minutos. Los abrazos. Mi abrazo. Y yo ahi, mirando a la nada sintiendo que su imagen se perdia entre el horizonte de vidrio de aquel aeropuerto. Muy pocos comprenderian mi dolor. Una de mis manos sostenia mi abultado vientre, la otra, la pequeña mano de mi hija, mientras que de fondo escuchaba esa misma cancion. Y eso, no fue coincidencia. Las lagrimas salieron solas, al ver el avion despegar, rumbo a Argentina.

Consumir


Me consume el frio. Me consumo un cigarro. Me consume la cerveza fria.
Mientras afirmo mis ganas de continuar escribiendo, entre motas de humos rancio del cigarro que no deseo fumar. Esperando. Y como cansada de esperar, espero por inersia, fumo por inersia y me dejo consumir de la misma manera. Entre todos los vicios que me consumen descubri otro peor y con mas antiguedad que los que conocia: tu recuerdo.
Ahora paseo mis ojos recordando entre paredes los recuerdos que tengo de aqui en este cuarto y salgo al mundo en busca de aquellos que no puedo mirar, entre tanta lagrima que consume mis ojos.

Lejos...


Estaba el mar, asomado a la ventana, mientras el ritmo del corazon se agitaba en cada beso.
Estaban las sombras de las rocas, mientras el ansia carcomia mi cuerpo. No queria volver.
A solas en la habitacion, consumia mis recuerdos, con aquella mirada perdida en medio del horizonte, esperando a que dijeras algo.
Estaba el mar reflejado en mis ojos, mientras el brillo del sol se asomaba a mi espalda. Mire sobre la cama y solo divise de reojo tu silueta salir por la puerta.
Ahora ya debes de estar muy lejos de aqui.

jueves, julio 20, 2006

Silencio. Musica. Leve.


Aveces las hojas no guardan silencio...
Lo tetrico no tiene piedad...
La musica a tu espalda parece de acero...
Hazte a un lado, ke el silencio se vuelve ligero...

jueves, julio 06, 2006

Una y una.


Una por mi madre, que jamas me entendio. Una por mi padre, que jamas me escucho. Una por mi hermano que se mofaba de mi ante sus amigos. Una por mi prima, que me molestaba por mis rollos y celulitis. Una por mis compañeros de curso, que me colocaban sobrenombres por mis anteojos. Una por la profesora se historia, que me reprobo tres veces el ramo y me hizo perder la universidad. Una por mi mejor amiga que se acostaba con mi novio. Una por el tipo que me agarro el trasero en el metro. Una por el tipo que me rechazo. Una por los pocos amigos que no estuvieron en mis cumpleaños. Una por mi, por odiar al resto del mundo.
Una y una hasta vaciar por completo el frasco de pastillas que posaba sobre el velador.

Pedirle perdon a Dios.


Miro el vitral y tomo asiento en el primer banco de la iglesia. En la fila del lado una mujer sollozaba apretando en su pecho un rosario. Necesitaba pedirle perdon a Dios, y busco al hombre supuestamente indicado. Las penitencias no le fueron suficiente y tras eso, miro al cielo, como buscando a Dios y con una sonrisa, tomo rumbo hacia el exterior y observo cada arbol, cada planta, cada flor y cada arbusto. Entonces encontro la solucion a su pesar.
Lleno de arboles su jardin y coloco a cada uno de ellos el nombre de cada una de sus victimas.

Aprendi de ti.


El miedo, ahogandose en el ultimo sorbo de agua. seguido de su sorbo tranquilizador, el estallido de un vaso roto.
Como habian pasado los años en el que el unico gesto de amor seria una mirada de tranquilidad, tras cesar los golpes.
Esa noche su odio se transformo en pena...

"Aprendi de ti lo que es llorar, y mirame ahora, convertida en un mar de histeria cada vez que cruzas la puerta!. Aprendi de tus golpes a ahogar el amor y en un vaso de licor a sumergir las penas, cada vez que te marchabas, dejando en mi cuerpo marcas imposibles de ocultar y en mi alma, heridas imposibles de borrar. Como no invocar a la muerte en cada pesadilla, deseando acabar mi calvario en un vaso con arsenico y que la muerte nos llevara a cualquiera de los dos, para calmar el dolor, para acabar el mal sueño. Como pudo ser que durante años oculte la evidente desgracia que asumi con tu primer golpe, con tu primer grito y que asumi mia, asi como lo que un dia contraje contigo ante el altar. Hoy mi vestido nuevo, rasgado, mis muñecas moreteadas al igual que mis ojos, y tu gracias a Dios, si es que fue el que me ayudo, estas tendido boca abajo al final de la escalera."

martes, julio 04, 2006

Aleph


Un hombre en la esquina acechando a su presa. La mujer de rojo acercandose a un auto. El silbido de una bala. El techo negro con la humareda del brasero. Las tazas servidas. El reloj apuntando las nueve. La micro corriendo por pasajeros. La lista de compras en el supermercado. El sonido del eco en las calles vacias. El aullido de un perro. La bicicleta correr por el asfalto mojado. Una mujer llorando al volante camino a Valparaiso. Un hombre encendiendo un cigarro en el quiosco de la esquina. El golpe de una mano en el rostro de una mujer. Dos niños llorando en el segundo piso. Una botilleria atestada de manos peleando por comprar. El susurro de un adios en el oido. El beso apurado de alguien que se va. El llanto junto al feretro. Una madre que mira por la ventana esperando a su hijo que regrese a casa. Una fiesta colmada de excesos. Un cumpleaños sin invitados.Una pareja que se compromete. Otra que se casa. Otra que se dice adios. La primera vez. La comida servida sobre la mesa y dos manos que se juntan sobre el mantel. Una cama tibia en medio del frio. El televisor con las noticias en el living. Una botella de cerveza en el refrigerador. Un avion de pasajeros posa sus ruedas sobre el asfalto frio de Santiago. Carcajadas en el eco de la noche. Un llanto se confunde entre las ruedas de un camion. Botellazos sobre una cabeza. Patadas en algunas costillas. Un par de shop en el restaurant de siempre. El partido por television. El pan duro de ayer. Las galletas molidas de un bolsillo. El boleto del metro. La lista de deudas sobre la mesa. Una discusion pasajera. Un adios eterno. Un llamado telefonico. Un telefono sin sonar. El sollozo junto al vidrio. El refrejar de platos en la cocina. Un auto que frena. Un hombre sobre el parabrisas. Un tren que se va. Una cancion en el cuarto de un motel. El sexo apasionado de dos amantes. Una mujer que se entrega sin amor. El dinero bajo la almohada. El sonar del timbre y una sonrisa. Las mariposas en el estomago. La rabia acumulada. Un par de ojos decepsionados. Una risa nerviosa atestada de mentiras . Un lapiz y una canciona medio componer. Una tonada en la guitarra de un arriero. El soplido del viento y el miedo de un niño. Las historias de la tia y la pelicula nocturna. El humo de un incendio. La preocupacion de un padre. El rosario en una iglesia. Una mujer y su amante. El grito de ayuda. Los tacos aprsurados sobre la vereda. El mtro y sus luces. El remezon de un te quiero. La calle con bruma. Las estrellas a lo lejos. El cigarro encendido. El vaso servido. La puerta de la calle. Mis amigos.Yo cruzo las piernas y vuelvo a mis escritos.

Mil rezos


La gotera. ¡Como molesta esa gotera!. El silbido del viento. Parece un huracan entre las latas de mi techo. Se corren hasta las piedras con el viento y el calor del brasero no cubre el frio que corre por cada espacio de la muralla. Hace frio. Lo peor es que, da pena. Mis hijos con tos, la cama humeda y por debajo aun mas humedo. El no vuelve aun de la pega. trabaja tanto y no alcanza para nada. Ayer fui donde el curita, quise llorar mi pena con alguien. Me dijo que rezara dos padre nuestro, dos ave maria y mis pecados estarian pagados, que si rogaba a Dios, el me daria la ayuda que necesito ¡ como si la miseria en la que vivo no fuera una penitencia suficiente!. Hace dos meses que rezo y nada. Hace tiempo incluso me arrodillo frente a otros implorando ayuda. Dios no se apiada de los miserables y Dios parece no escuchar nuestros rezos.
Hoy sigo rezando, junto al feretro que lleva a mi hijo hasta el cementerio. Hoy sigo rezando, para que el mas pequeño salga del hospital y con mi marido podamos pagar el dinero del entierro. Hoy sigo rezando, por inersia, pues es lo unico que por ahora se hacer.

Yo no quiero ser yo


Cubrio sus canas con tintura y partio a la cocina por otro cigarro. Tomo una copa de vino y fue hasta la tina en donde escurria el agua caliente. Tomo la prestobarba y depilo sus piernas lentamente y con harto jabon. Enjuago su cabello cuidadosamente pasado 45 minutos y ya casi habia bebido la botella de vino completa. Tras acabar de bañarse y secar el pelo con el secador, tomo su ropa interior, un vestido negro, zapatos y cartera roja y salio a las calles.
Recibio un par de patadas, cientos de garabatos, un par de lucas y risas nerviosas de sus compañeras. Los pacos que no paraban de corretearlas, hombres que no la aceptaban mujer en un cuerpo que no era de ella.

lunes, julio 03, 2006

Mi vida perfecta


25 años de matrimonio. Mi propia empresa. Un auto de lujo, el mejor colegio y estudios universitarios para los niños Esta mañana recibi una llamada del detecive privado, que contrate hace un par de meses. Sospecho que mi mujer me pone los cuernos.

Esta tarde regresare temprano a mi casa.

Bajo del auto corriendo, entro a la casa y sin cerrar la puerta, subio las escaleras sin demora. Abrio la puerta del cuarto y encontro a su mujer, acomodando una flores.

La tomo fuertemente en sus brazos y soltando el llanto le dijo:

”-Perdoname por dudar de ti, por favor, perdoname-.

jueves, junio 29, 2006

Ira


Era la ira. La rabia.
Si la rabia se personificara en ese momento, de seguro tendria su cara.
No esperaba a tener unos minutos para pensar, pues encima de su alma habian clavado un cuchillo.
Deseaba acumular su llanto y por eso, acumulaba aun mas ira que sobresalia por sus poros.
Era rabia desenfrenada que prontamente terminaria en tristeza.
Recordar todo lo que habia pasado por estar en sus brazos. Invocar en la mente recuerdos amargos. Sus persecuciones obsesivas por las letras de sus escritos, leyendo entre lineas cosas que solo su imaginacion era capaz de ver. La negacion a lo existente y la creacion de palabras que no eran tal, solo para darse un gusto. El gusto de sentir rabia por aquel hombre que jamas fue perfecto. Que jamas dio la cara. Que jamas dejo de mentir.
Aunque lo amaba y perseguia, como un juego que se transformo en acoso, sabia que el olvido era la mejor alternativa a sus incansables deseos. El nunca seria solo de ella. El no era capaz de amar a una sola mujer.
Y se propuso olvidarlo, mezclada con llanto una noche de luna en el balcon de la casa frente al mar. Y se propuso olvidarlo aunque acababa de estar en sus brazos. Ese hombre no es para ti. Ese hombre no es solo tuyo.
Y acabo olvidando y confundiendo risa con llanto. Acabo olvidando la noche en que sus manos acariciaron el cuerpo durmiente del hombre amado y se alejo para siempre, dejando asi, su recuerdo enfurecido.

Viejas costumbres.


Me gustaba calentar el pan en la estufa, pero mi mamá con sus escencias de eucaliptus me quito ese gusto.
Me gustaba comer fideos crudos, hasta que me retaron por hacer desaparecer los paquetes antes de cocinarlos. Hoy los fideos mal cocidos me dan asco y me enfurio con los tallarines pegados.
El huevo frito bien cocido, nada de huevos reventados. Hoy como salgan.
Me cargaban las sandias porque tenian pepas. Hoy en el supermercado las venden sin ellas y en tamaño individual. Prefiero quitarle las pepas.
El pan tostado a una hamburguesa y ver television los dias domingo.
El noticiero de las 9 no me lo pierdo por nada y la teleserie ya no me atrae como antes.
La mortadela sobre el jamon sandwich y el helado de menta al de chocolate.
¡Como adoraba en mi infancia trenzar los flequillos del cubrecama!. Hoy adoro las camas bien estiradas, oliendo a perfume y con las sabanas limpias.
Me encanta el lapiz bic punta gruesa color verde. Antes el negro punta fina.
El olor a empanadas me mareaba, hoy me recuerda el 18!
El vaso limpio para tomar agua, ¡ah! y de vidrio, no soporto el sabor a plastico.
Las salidas nocturnas sin destino y con excesos. Hoy prefiero una conversacion con amigos en el living de mi casa.
El exceso, por lo justo. Lo romantico por lo seguro.
El cine para los estrenos taquilla, por las butacas vacias y una buena compañia.
El eco de mi voz en mi cuarto, por el abrazo apretado del hombre que amo.
El cigarro a escondidas tenian mejor sabor. Un cigarro con una cerveza es aun mejor.
Un asado con amigos, por ver Csi 24 horas seguidas con mi novio un dia sabado.
El maquillaje para el mal estado y unos buenos lentes de sol. El color negro sobre los tonos pastel.
Es asi, la vida va reemplazando aquello que antes parecia serlo todo. Mis mañas por costumbres, mis costumbres por rutina.
El amor y la pasion, por lo correcto, el no correr riesgos por hacer lo que te nace.
Anhelar por necesitar. Amar para crecer.
Decir lo que piensas y no callarlo por verguenza. La aventura sobre lo vivido. Las historias por sobre los dramas.

miércoles, junio 28, 2006

Suerte.




El rechinar de la puerta en mal estado. El goteo de la llave del baño. El gorgoteo de una vieja tetera sobre el brasero. El chirreo de una vieja radio mal sintonizada,

El pelo y la barba cana. Las manos sucias y curtidas. Un doblado diario sobre la mesa de tabla y un arrugado cartón de la lotería en la mano derecha.

- ¡Dios mío! ¡Soy rico! – Anuncio mirando repetidamente los números en el cartón.

Miro a todos lados. No había a quien abrazar.

- ¿Y a mí de que me sirve?

Y el cartón se quemó entre las brasas del carbón, mientras volvía a la calle con su carretón.





Para Santiago en 100 palabras. Espero al menos recibir una mencion horrorosa.